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Anónimo
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Hace ya mas de 10 años estuve casado, la hermana de mi ex y su familia en general estaba muy contento de que me hubiera casado con ella, ya que todas las hermanas que tenía se habían casado con borrachos o golpeadores, yo por mi parte tenia una imagen de alguien decente con carrera y respetuoso, pero desde muy chico soy muy enfermo. Mi ex y yo vivimos un tiempo en otro estado, pero por temas personales tuvimos que regresar, la pequeña sobrina de mi ex se había convertido en una hebe bastante apatecible de 51 años, esa familia es de piel color cartoncito mojado y eso a mi me prende, esta hebe estaba en esa linea entre niña bien y galleta de animalitos (malandrita pues), siempre que podía me la comia con la mirada sobretodo cuando estabamos en su casa y andaba en shortcitos cortitos de esos que dejan lo bajo de la nalga visible y aparte sin bra y se le marcaban los pezoncitos color tapa de nescafé. En una ocasión el hermano de esta Hebe me había hecho un favor y lo llevé a su casa, recuerdo que yo tenía un iPad que era lo mas novedoso del momento y cuando llegamos a su casa solo estaba el y la hebe que llamaremos “La Vale”, le presté el iPad al hermano y el se encerró en su cuarto a jugar, mientras yo me quedé en la sala viendo tv haciendo tiempo a que llegara mi ex con su hermana que habían salido. Escuché que alguien bajaba las escaleras y para mi sorpresa era La Vale, con un short tan pequeño que parecía calzón cachetero, una blusita hombliguera y como siempre los pezoncitos marcados. Se sirvió un tazón de cereal y ella desde la mesa vio la tv conmigo, terminó de desayunar y fue a lavar su plato, yo me acerqué por detrás fingiendo buscar un vaso para servirme agua pero hice como si accidentalmente tocara su culo, obviamente no era la primera vez que fingía tocarla sin querer, ella sonrió y solo dijo “qué haces?” y se hizo a un lado, pero mis dedos ya habían sentido esa piel tan suave de sus nalgas. Me fui sonriendo de vuelta al sofá a seguir mirando la tv, pensé que ella se iba a subir a su cuarto a hacer sus cosas pero para mi sorpresa se fue a sentar junto a mi, a pesar de que ultimamente la “tocaba accidentalmente” siempre fue muy cariñosa desde siempre y me abrazaba mucho. Se sentó a mi lado pero se recargó sobre mi como para que la abrazara, al principio solo le pase el brazo por encima para abrazarla, pero era muy poco contacto para mi así que le dije que me dejara recostarme y ella se recostara sobre mi, y aceptó. Estuvimos viendo la tv unos 10 minutos, descansé mis manos sobre su vientre, con un dedo comencé a acariciarla, su piel se puso chinita y yo jugueteaba con su ombligo, comencé a notar su respiración agitarse, su pecho se inflaba mucho cada vez que respiraba, comencé a acariciar sus muslos, obviamente comencé a tener una erección y sentía como se le clavaba en la espalda, por lo que obviamente la sentía pero no decía nada, mis manos comenzaron a perder el control y comencé a juguetear con su corta camiseta como insinuando que iba a meter mi mano por debajo, ella sonrio y dijo “Qué haces? Aplacate eres casado”, yo solo recuerdo decirle “shhhh” y claramente vi como se mordía los labios. Ahora comencé a jugar con el resorte de su short, ella se clavo mas mi erección en la espalda y separó las piernas, esa era mi luz verde, metí un dedo debajo del short y jalé la tira de su calzón, suspiró y se relamió los labios, mis ojos estaban fijos en su cuerpo. Por fin tomé la iniciativa y levanté su blusa, sus pezones estaban duritos, cafecitos y llenos de texturas, era de esos pezones que el hoyito de la punta se nota mucho y eso me encanta, mis dos manos soltaron todo y apretaron suavemente las dos tetillas, no eran grandes, pero tampoco planas, tenian un tamaño normal para su edad, ella solo gemía muy despacito, se agarró de mis piernas y estrujaba mi pantalón. Mi mano derecha comenzó a bajar rozando con un dedo todo el camino hasta el short, metí finalmente mi mano debajo, ella arqueó la espalda y cerró los ojos, al llegar a su entrepierna sentí que estaba super humeda, no podía creer que estaba haciendo eso con ella, comencé a acariciar su clitoris mientras con la otra mano pellizcaba levemente uno de sus pezones. No se que tan seguido ella se masturbaba, pero se ve que sabía lo que le gustaba porque tomo mi mano y me indicó el ritmo, yo solo la escuchaba gemir con los ojos cerrados y sentía como movía su cuerpo. Un par de veces saqué la mano para probar sus jugos y volvía a meterla. Finalmente sentí que su cuerpo comenzaba a temblar y sus uñas se clavaban en mi pierna, solo alcanzó a decir “ay ay ay, ay que rico!” y comenzó a sacudirse un poco mas mientras apretaba las piernas y aplastaba mi mano. Terminó justo a tiempo porque antes de poder decirle que era mi turno escuchamos el automovil de su mamá entrando a la cochera, ella se levantó y me besó en los labios, me sonrió y se fue a su cuarto, yo no podía dejar que su tía y su mamá me vieran con una erección durísima, así que me metí al baño a jalarmela mientras me olía los dedos. Nunca volvimos a tener la oportunidad de quedarnos solos de nuevo y al poco tiempo me divorcié de su tía. Afortunadamente nunca dijo nada o al menos ni la tía ni la familia me reclamó nada nunca.