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Anónimo
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Durante los demás días, cuando podía le pedía ayuda a María para que me acompañe a la dirección, hablábamos de cualquier cosa, demás está decir que ya no iba con sus compañeros a hacer "travesuras" ya que sabía que podía verla.
Tampoco quería presionarla ya que como dije, no quería tentar a mi suerte.
Uno de esos días, estando en la dirección, escuchamos voces en la parte de atrás.
Le hice la señal de silencio a María y me acerqué a la ventana. Ahora se encontraban allí 2 compañeritos de María que tímidamente se daban besos.
-Son tus compañeritos - susurré
-A ver - respondió
La cargué y se puso a ver por la ventana
-Si los conozco, creo que son novios. Uy pero solo se están besando.
-Jajaja, es que no les has enseñado.
-Jajaja, no sea gracioso, y ya bájeme, parece que ya se están regresando al patio.
Luego de esa conversación volvimos a lo nuestro.
-¿Te puedo preguntar algo? - le dije
-Si, dígame.
-¿Cómo así empezaste a hacer esas cosas con tus compañeros?
-Ah, primero fue por curiosidad, y luego porque me daban cosas, además algunos me hacían sentir cosquillas allí atrás.
-Ohhh, entiendo, ¿pero cómo así decidiste empezar a hacerlo, osea lo viste en alguna película o algo así?
En ese momento empezó a dudar.
-Bueno si no quieres no me lo digas - continué - pero creí que ya teníamos confianza.
-Es que no sé, ¿tampoco le va a contar a nadie?
-Claro, es algo entre nosotros.
Para resumir lo que me contó, el primo que me dijo que había vivido con ella hace tiempo la empezó a tocar desde los 10 años aproximadamente. Este primo tenía 17 en ese entonces y le decía que era su prima favorita y por eso le daba "caricias especiales". Cada que estaban solos se besaban, - aparentemente fue él quien le enseñó esa manera de besar - o la manoseaba como quisiera. Aparentemente este primo le enseñó acerca del sexo, auque nunca lo tuvieron. Él también fue el que le enseño a chupárselo para sentirse bien, que mientras más profundo se pueda meter el pene a la boca mucho mejor se va a sentir el chico. Su primo le dijo que nadie debía tocar su vagina hasta que fuese más grande, pero a cambio de ello se deleitaba lamiéndole el ano a su primita, y meterle un par de dedos de vez en cuando. Me contó que una de las cosas favoritas que hacía su primo era que al llegar del colegio la cargaba, la tumbaba en la cama y metía todo el rostro en ese culito bien formado, se lo lamía hasta dejarlo bien abierto - aparentemente esto ella lo sabía ya que el primo se lo enseñaba con un espejo -, le metía un par de dedos y luego se masturbaba en la raja del culito de María, corriéndose en sus nalgas o a veces metía la punta en el anito de María y ella sentía "calientito" allí atrás.
Me dijo que al principio le causaba molestia, luego cosquillas y casi al final empezó a gustarle esa sensación cuando le lamían el anito.
Pero ese primo se fue a otro estado por cosas familiares y dejó a María con todas esas sensaciones en pausa.
No supo qué hacer así que empezó a dirigir esas sensaciones hacia sus compañeritos más cercanos.
Al principio fue solo besos pero todo fue escalando a lo que yo había visto. Que ninguno de sus compañeritos había logrado causarle alguna sensación, y que a ninguno le agradaba la idea de comerle el culito. Lo máximo era cuando trataban de metérsela por el culo, pero por el diámetro de esas nalgas y el tamaño del pito de sus compañeros - aquí me di cuenta que si tenía razón - solo llegaba a sentir muy apenas la puntita haciéndole cosquillas.
-Ahora entiendo todo pues. Bueno María, también entiendo que quieras sentir esas emociones en tu trasero pero no es recomendable que lo hagas con tantas personas, no es bien visto que las chicas vayan andando con varios chicos.
-Si profe pero era lo único que me quedaba, además me regalaban cosas y también me gusta mucho.
-Yo te puedo regalar las cosas que quieras, y también, si quieres, puedo ayudarte con eso de sentir rico otra vez.
María me miró de manera suspicáz.
-Solo si tú quieres obviamente, si no no hay problema.
-No sé profe, ¿pero qué cosas me compraría?
-Lo que tú quieras de la tienda.
-Mmmm, no sé, ¿pero qué quisiera que haga?
-¿Qué te parece si empezamos con algo simple como un beso?
-Bueno, pero con los ojos cerrados porque me da verguenza.
Antes que nada por siacaso abrí fugazmente la puerta para ver que los otros niños siguieran jugando y que no haya ningún profesor cerca.
Luego de eso, regresé a mi asiento, ella se acercó a mi sitio, se sentó sobre mis piernas, cerró sus ojitos y se acercó a besarme.
Yo solo dejé que ella hiciera todo, y empezó con un simple acercamiento de labios, luego su lengua empezó a intentar entrar a mi boca, cosa que logró y disfruté. Era un beso francés con todas las de la ley. Mientras duraba el beso, la tomé por la espalda, acariciándola de arriba hacia abajo, y poco a poco fui bajando hacia ese culito que desde la primera vez que lo habia visto desnudo me habia vuelto loco. Una vez con las manos en su trasero empecé a masajearle esas nalgas gigantescas, las sobaba, las abría, las presionaba, de solo recordarlo vuelvo a sentir ese éxtasis que sentí esa primera vez.
Luego de eso, como ella llevaba uniforme de deporte, tuve fácil acceso dentro de sus pants y pufff, tocar directamente ese culito fue lo mejor del mundo.
Llevábamos unos minutos y dejó de besarme.
-Jajaja, profe mañoso, ¿dónde tiene sus manos?
-Perdón, me ganó las ganas
-Bueno, solo porque me comprará lo que quiera, ¿verdad?
-Claro, lo que desees.
-Creo que ya van a terminar la clase profe
Ni bien terminó de decir eso sonó el silbato del profesor, por la emoción me había olvidado del tiempo.
Decidimos arreglarnos y salimos hacia la tienda comprarle sus dulces.