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Anónimo
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Un día lluvioso pase en el coche a por una coca en una tienda que está a cerca de una escuela, cuando baje del coche noté que había una chica con uniforme intentando cubrirse de la lluvia bajo el pequeño toldo de la tienda, lo cual no funcionaba muy bien porque estaba lloviendo muy fuerte y con mucho viento y parte no podía moverse porque ya no había más banqueta, solo tierra, que con la lluvia se convirtió en lodo y ella llevaba las calcetas blancas de la escuela, cuando salí, intercambiamos miradas, se veía bastante frustrada, cuando ya me iba a subir al coche, voltee y le pregunté, ¿Para adónde vas?
Ella me vio un poco confundida y señaló a la dirección a donde iba yo también, le pregunté ¿Quieres que te lleve? En ese momento reaccionó y con pena respondió que no gracias,yo le respondí, ya es tarde y la lluvia no va a parar, en ese momento note que su teléfono estaba muerto, o sí quieres, solo carga tu teléfono en el coche se seguía negando así que le abrí la puerta del acompañante, el cual estaba pegada a la banqueta y le dije ¿Segura? Lo pensó un poco y se subió, yo me subí y empezamos a platicar con el coche parado mientras cargaba su teléfono, rápido entramos en confianza y resultó ser una chica muy agradable pero también muy sexy, traía una falda super corta y estaba tan mojada que se le marcaba el sostén sobre el uniforme, ya con confianza me contó dónde vivía y arranque para llevarla, en el trayecto seguimos platicando, me contó muchas cosas, que sus amigas la habían abandonado en la lluvia, que su familia estaba acompañada para irla a recoger, que su teléfono ya era muy viejo y por eso se quedó sin pila, pero no podía comprar otro y de muchas otras cosas.
Rápidamente ya hablábamos y reíamos com viejos amigos, pero aún así no podía dejar de notar lo sexy que se veía, era una chica muy petite, parecía que la podrías cargar fácilmente con un brazo, morena, pelo negro, lacio y largo, sus ojos eran grandes y con muchas pestañas, pechos pequeños pero bien firmes, y sus piernas era delgadas pero muy lindas.
Sutilmente empecé a hacerle cumplidos, a lo cual ella reaccionaba muy bien, realmente parecía que no era algo muy común que le dijeran, incluso ella empezó a decirme cosas lindas, que e