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Anónimo
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Cuando Roberto se dió cuenta de que tenía el guevo parado, se empezó a reír y dijo, "mira, a tu noviecito le está gustando cómo eres mi perra", Rosa dejó de chuparselo para voltearse hacía a mi, me empezó a quitar la ropa pero con cara de molesta, una vez que me quitó mi boxer, volteó a ver a Roberto y señalando mi guevo le dice "viste que es tan pequeña como te dije?", quedé frío, en qué momento habían hablado, y de eso? Por qué?
Roberto ya poniendose serio agarra a Rosa por la cara, la besa y le da media vuelta, poniéndola en 4 con la cara donde yo tenía mis rodillas. Me dice "esto es lo que merece esta perra" y le mete de un solo empujón ese guevo, yo le calculo como 22ctms, y grueso, muy grueso. Rosa pegó más que un grito como un gemido y se puso con las dos manos completamente en 4 mientras me veía a los ojos y me preguntaba si me gustaba lo que veía.
Con voz entrecortada le dije que si, se rió y me dijo que me masturbara. Roberto seguía dándole duro mientras le metía los dedos por el culo. Me volvió a tomar por el cabello y me jaló hasta su lado, ahora yo podía ver cómo se lo estaba metiendo, y era hipnotizante, ver cómo ese guevo estiraba la Cuca de mi mujer, se lo apretaba demasiado rico, a mi solo me pasaba cuando se lo metía por el culo porque era muy pequeñito, no me imagino lo que sintió después...
Roberto ahí me pregunta si quiero ayudar a que Rosa sienta placer, muy mal error(o no?) de mi parte decir que si.. De la misma manera que me había jalado antes, me jalonea hacia abajo, mientras que veo que con la otra mano le saca el guevo a rosa y lo dirige hacia mi cara... De verdad que mi intención era alejarme, pero en vez de eso lo esperé con la boca abierta. El desgraciado cagado de la risa empezó a decirme que lo chupara bien porque se lo iba a meter por el culo a mi mujer.
Yo sinceramente ya me dejé llevar por la calentura y empecé a chuparlo como siempre deseaba que rosa me lo chupara. Mientras estoy pasaba, Rosa muy caliente, le dice a Roberto que me ponga en 4 con el culo hacía ella. De un momento a otro, yo era la perra, por un lado yo se lo estaba mamando a Roberto y por el otro, Rosa me mamaba el culo (cosq que siempre me a gustado,